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Breve reseña histórica

LA ENERGÍA ELÉCTRICA A TRAVÉS DEL TIEMPO

HISTORIA DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA EN EL PAÍS

Recordando brevemente la historia de la prestación del servicio de energía en la República Argentina, podemos observar que hacia principio l siglo XX la prestación del servicio estaba en manos privadas. En la provincia de Tucumán una empresa del grupo ANSEC - capitales norteamericanos-, poseía la concesión para la prestación del servicio.

A mediados de 1940 se inicia la política de nacionalización del servicio de electricidad, surgiendo así el organismo denominado Centrales Eléctricas del Estado (CEDE) y se crea la Dirección Nacional de Energía (DNE) con funciones ejecutivas y de planeamiento. Se crea también la Dirección General de Irrigación (Administración Nacional del Agua) que junto con la DNE daría origen a lo que sería, con el transcurso de los años, Agua y Energía Eléctrica (A y E). A partir de ese momento el sector energético tomó un papel preponderante.

En la década de 1950 se crea EPEC (Empresa Provincial de Energía de Córdoba) tomando el servicio de prestación de energía en esa provincia por la caducidad de la concesión existente hasta ese momento.

A fines de la década de 1950 se constituye Sociedad Anónima de Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA) la que en el año 1961 queda establecida en todo el territorio de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, en el resto de esa provincia el servicio estaba a cargo de la Dirección de Energía de Buenos Aires (DEBA). Se establece el Despacho Nacional de Carga de la Red de Interconexión Nacional y se designa a la Secretaría de Energía y Combustible como autoridad de aplicación.

En la década de 1970 se crea el Despacho Unificado de Cargas. En Buenos Aires SEGBA toma los servicios completos de Generación, Transporte y Distribución de energía eléctrica.

En 1980 se interconectan a la red de 500 kV las regiones NEA y NOA. El crecimiento del 58% de la potencia instalada durante este periodo fue financiado con fondos de origen energético (impuestos específicos para el sector), préstamos y fondos del tesoro nacional.

Debido a la creciente demanda eléctrica y a la imposibilidad de financiar nuevas obras para darle respuestas técnicas comenzaron los “cortes programados” para racionar el consumo de energía eléctrica.

En la década de 1990 se reestructuró el Estado y dentro de este marco se procedió a transformar el sector eléctrico donde lo prioritario era mejorar la calidad, sin apelar a un aumento significativo de las tarifas. La estabilidad de precios se transformó en el nuevo marco de referencia.

La reforma se materializó en 1992 a través de la Ley 24.065, la cual reconoce como agentes del mercado energético a los generadores, transportistas, distribuidores y grandes usuarios. Los objetivos de la Ley eran introducir la competencia en el mercado eléctrico, alentar las inversiones privadas, entre otros.

Con la aplicación de la Ley 24.065 las dos grandes empresas existentes (SEGBA en Buenos Aires y A y E en el resto del país) se dividen dando lugar a la actual conformación.

ORÍGENES DE LA CONSTRUCCIÓN. SU CONCEPCIÓN ORIGINAL

El edificio central de EDET S.A. fue proyectado para Gerencia Regional Noroeste siguiendo la línea de los edificios de las Divisionales (unidades responsables de la comercialización de energía dentro de la estructura de Agua y Energía Eléctrica) pero de mayor tamaño.

El proyecto estuvo a cargo del Departamento de Construcciones y Arquitectura de la Gerencia de Ingeniería de Agua y Energía Eléctrica, Gerencia que estaba dedicada a las grandes obras de Generación (térmica e hidráulica) y Estaciones Transformadoras de Alta Tensión.

El arquitecto Durán fue el encargado de elaborar el proyecto general y optó por realizar un edificio que tuviera un alto significado en la trama urbana. Su diseño metaforiza el aspecto exterior de los transformadores, cuyos radiadores son imitados por los parasoles de aluminio.

Poseía iluminación en las cuatro columnas de los vértices y las ocho columnas centrales, las que sostenían las bandejas de cristal iluminadas de cada piso, de tal modo que el edificio fuera sólido y macizo de día pero etéreo de noche. El color verde cemento, imitaba el color de los grandes transformadores de esa época.

La construcción del edificio comenzó hacia mediados de 1969 y finalizó a principios de la década del ochenta, habiendo sido dividido en tres etapas. El edificio fue proyectado para un total de tres pisos, debido a la cercanía del aeropuerto Benjamin Matienzo (que en ese momento se encontraba en el extremo sudeste del Parque 9 de Julio).

 

Predio EDET

 

LA REMODELACIÓN

En el año 1995, al concluir el proceso de concesión de la prestación del servicio de energía eléctrica en Tucumán y transformarse en una empresa prestataria de capitales privados, comienza un plan de inversiones que contempla la remodelación total del conjunto predial (hasta ese momento había partes ocupadas por diversas reparticiones del Estado Provincial).

Una de las preocupaciones del Grupo Empresario, era ofrecer al público, además de un buen servicio, un edificio acorde a las necesidades del medio, donde brindar una atención personalizada en un lugar confortable, cómodo y equipado con las modalidades de las tendencias del momento.

Basándose en ese criterio se comienza la remodelación integral del interior, destinando la planta baja para atender al público y los pisos superiores para los sectores Gerenciales.

El conjunto predial se organizó en función del edificio más antiguo, respetando y aplicando el cornisado original a todas las fachadas nuevas, tanto internas como externas, cambiando totalmente las cubiertas, adoptando chapas de color verde y el color ladrillo para los muros. Se unificaron, en medidas y materiales, las aberturas protegiéndolas con dinámicos parasoles de policarbonato.

Los interiores se reciclaron totalmente dotándolos de tecnología adecuada al confort que cada área requiere.

Se ejecutaron veredas internas para servir a todos los edificios enmarcando la gran circulación vehicular.

El Laboratorio de Control de Mediciones, se ejecutó aprovechando un edificio de gran altura, utilizado como depósito, ubicado en el centro del predio. Se mantuvo el “hornato” original del edificio y se optó por el color ladrillo para los muros y los techos verdes.

También se reconstruyó el sector destinado a almacenes y en la parte alta se adecuaron las instalaciones para el funcionamiento del Call Center corporativo, dotándolo de la aislación acústica especial que requiere la tarea.

Otro aspecto destacable de la remodelación fue la recuperación urbanística del Pje. Celedonio Gutiérrez, donde existían antiguas vías del ferrocarril. Allí se construyó una pared de ladrillo a la vista con falsas rejas que sirven de soporte para las enredaderas de flores y canteros, en armonía con el parquizado general. En todo momento se dio preponderancia a las plantas y flores colocadas en todo el predio, como un aporte de la Empresa al “Jardín de la República”.

EL EDIFICIO CENTRAL

 

Edificio EDET

 

La premisa era crear una Imagen Corporativa que se hiciera presente en todos los aspectos que se plantearan y sea el sello distintivo de la Empresa, sobre todo en el uso del color, los materiales y los espacios verdes. La tónica de la obra en general, fue reciclar las superficies útiles, dotándolas de materiales y equipamientos de última generación, con el criterio de lograr amplios espacios integrales sin compartimentos estancos, como indicaban las tendencias del momento, donde impere la luminosidad natural, mediante vidrieras perimetrales, empleando materiales absorbentes, alfombras y entelados de tabiques para mejorar la acústica.

El edificio tiene una superficie total de 4.000 m2. Se conforma con un patio central, con todas las dependencias alrededor. El esquema es un cuadrado de 31 metros, el patio vacío central de 7,50 metros de lado permite iluminar los tres pisos mediante una cubierta transparente de forma piramidal.

La planta baja destinada al público masivo tiene el confort que la actualidad exige: amplio hall de acceso, informes, atención personalizada y espacio de espera debidamente acondicionado. Se incorpora también el sector de cajas de pago. Se destaca la creación del acceso por la calle Amadeo Jacques para la atención del público.

 

Para ambientar el amplio sector público, se han elegido gamas de colores cálidos, evitando las sensaciones sombrías, combinando algunos paños en tonos suaves con colores puros y fuertes, como los tapizados de asientos y entelados de muebles.

Para el piso se eligió porcelanato pulido. En el caso de la planta baja existe un dibujo geométrico central formado por el mismo porcelanato para definir el área pivotante del sector.

Actualmente el edificio es un ícono dentro de la ciudad capital. Sus colores, la revalorización de la sólida construcción existente y el nuevo espacio verde del conjunto han formado parte del nacimiento de una corriente arquitectónica, más audaz, dentro de Tucumán.